Españolizando por el mundo

Mucho se ha hablado estos días sobre las palabras del ministro Wert acerca del interés del Gobierno en “españolizar a los niños catalanes”. Mucho se ha hablado sobre las reacciones que dichas palabras han producido en un momento en el que el independentismo catalán está muy presente en los medios de comunicación. Se ha hablado de la reacción de Artur Más, del Rey, de Rajoy… se ha hablado mucho, como digo. ¿Pero alguien ha escuchado? ¿Alguien ha prestado atención a lo que realmente se dijo?

Las redes sociales han hervido durante unos breves pero intensos días con todo tipo de reacciones (normalmente adversas) a las palabras de Wert. Bueno, siendo sinceros, se ha comentado el titular, el extracto, algo a lo que estamos demasiado acostumbrados los españoles, que preferimos dos frases espectaculares sacadas a bocajarro del programa 59 segundos a una exposición de quince minutos. Por mucho que nos moleste, nos gustan las cosas breves, sencillas, y si vienen subrayadas, mejor que mejor.

Pues ahora, el que esté mínimamente interesado en el asunto, o el que crea que ha criticado las palabras del ministro sin ser consciente realmente de lo que se dijo en aquella sesión, tendrá la oportunidad de criticar con un poco más de información. No soy muy dado a defender las opiniones de los ministros, y mucho menos del Partido Popular, pero si quiero ser coherente con la intención de acostumbrarnos a pensar las cosas antes de decirlas y a criticar con conocimiento de causa, debo ser el primero en someterme a este ejercicio de reflexión.

Las palabras concretas las encontramos en la fuente originaria, no en ningún periódico que recorta, subraya y extracta lo que su línea editorial cree conveniente. Por ello acudo a las actas del Congreso de los Diputados, y busco en internet la sesión Pleno y Dip Perm., núm 64 de 10/10/2012. Por comodidad, aquí dejo un enlace.

A continuación copio el contenido a la pregunta que nos interesa:

DEL DIPUTADO DON FRANCESÇ VALLÈS VIVES, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, QUE FORMULA AL SEÑOR MINISTRO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE: ¿CONSIDERA EL GOBIERNO QUE HAY EVIDENCIAS QUE RELACIONAN EL CRECIMIENTO DEL SENTIMIENTO INDEPENDENTISTA EN CATALUÑA CON SU SISTEMA EDUCATIVO? (Número de expediente 180/000297).

El señor PRESIDENTE: Pregunta al ministro de Educación del diputado don Francesç Vallès, del Grupo Parlamentario Socialista.

El señor VALLÈS VIVES: Señor ministro, hace unos días hizo unas declaraciones que nos dejaron atónitos a muchos, no porque no estemos acostumbrados a sus excesos verbales, sino por la gravedad de las mismas, y me gustaría que hoy tuviera la oportunidad de decirnos en sede parlamentaria si fueron un desliz o fruto de una intensa reflexión política. ¿De verdad considera, señor ministro, que hay evidencias que relacionan el crecimiento del independentismo en Cataluña con su sistema educativo?

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Señor ministro.

El señor MINISTRO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE (Wert Ortega): Muchas gracias, señor presidente.

Señor Vallès, considero que la deriva que ha tomado en parte el sistema educativo en Cataluña facilita ciertamente que se produzca un ocultamiento o una minimización de los elementos comunes, particularmente los históricos, que configuran la historia de Cataluña dentro de España y que en cambio se exageren -a veces hasta la caricatura- los elementos más particularistas de la misma.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor ministro.

Señor diputado.

El señor VALLÈS VIVES: Hablando de historia, señor ministro, cuando yo oí sus declaraciones me acordé en seguida de aquello de la escuela nacional católica tan bien reflejada en El Florido Pensil. ¿Se acuerda usted? ¿Recuerda, señor ministro, aquello de la formación del espíritu nacional, aquel sistema educativo de la posguerra española basado en el dogmatismo, la imposición de la autoridad mediante la disciplina y la adquisición de conocimientos por memorización sin permitir la más mínima posibilidad de cuestionamiento ni crítica? ¿Es ese su modelo, señor ministro? Díganoslo, porque usted debería saber que en Cataluña, señor ministro, en Cataluña no se adoctrina, en Cataluña se forma. Se forma y se educa, y creo sinceramente que sus palabras merecen una rectificación por respeto a la dignidad y al esfuerzo de miles de maestros y pedagogos que durante años han contribuido a crear una escuela pública de calidad, escuela pública que ahora se ve amenazada con sus recortes y con sus declaraciones. Pero es que además nos ha anunciado también que tiene la intención de subvencionar colegios privados para que separen a los alumnos por razón de lengua. ¿Cómo se le ocurre plantear semejante barbaridad, señor ministro? ¿De verdad quiere hacer eso? Usted está dividiendo entre catalanes y españoles; entre independentistas y no independentistas; entre buenos y malos. Yo le pido que modernice un poco su discurso y que actúe con sentido de responsabilidad si no quiere pasar a la historia como “Wert el segregador”. (Risas.)

Señor ministro, el modelo educativo de Cataluña es un modelo de convivencia y de cohesión social que usted debería tener muy presente. (Varios señores diputados: ¡Tiempo! ¡Tiempo!) Y sus declaraciones rompen peligrosamente…

El señor PRESIDENTE: Señor diputado, estamos teniendo dificultades con el cronómetro, pero yo le ruego que se atenga al tiempo, porque le deben de quedar diez segundos.

El señor VALLÈS VIVES: Un poco más; creo que un poco más. (Rumores.-Protestas).

El modelo educativo en Cataluña es un modelo de convivencia y de cohesión social, le decía, y usted debería tener muy presente que sus declaraciones rompen peligrosamente esa convivencia, señor ministro. Con sus recortes va a dejar a una generación sin futuro y les va a condenar a la ignorancia, ¡no les condene también a la confrontación, por favor! Si la insigne política y pedagoga Marta Mata levantara la cabeza… Si Marta Mata levantara la cabeza, solo con oírle se echaría a llorar, señor ministro. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor diputado.

Señor ministro.

El señor MINISTRO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE (Wert Ortega): Muchas gracias, señor presidente.

Señor Vallès, usted ha mezclado varias cosas y yo, a pesar de las dificultades de tiempo, voy a intentar contestar a todas ellas. La primera, el tema del idioma. Mire, a mí no me va a convencer de las ventajas del catalán. (Rumores.) No me va a convencer porque ya estoy convencido, no porque no pueda ser convencido. Es una lengua que siendo madrileño amo como una lengua española más y hablo y leo, y me parece que lo que en términos legales, jurisprudenciales y constitucionales se ha admitido respecto al catalán es perfectamente válido; ahora, yo estoy hablando de una cosa muy distinta, estoy hablando de hacer efectivo un derecho que tiene amparo legal y amparo constitucional y amparo jurisprudencial y es que aquellas familias que quieran que sus hijos se escolaricen en castellano tengan todo el derecho de hacerlo. Y me da igual que sea una, que sean diez, que sean cien, que sean mil o que sean diez mil porque es una cuestión de libertades y, como digo, al Gobierno le corresponde hacer efectivo ese derecho. Punto número uno. (Aplausos).

Punto número dos. Señor Vallès, es tan cierto que hay elementos en el sistema educativo -por cierto, elementos que trajeron ustedes durante el tiempo del tripartito- que, por ejemplo, en segundo de bachillerato lo que en el decreto de enseñanzas mínimas común y de aplicación en toda España se llama Historia de España, en Cataluña, según el decreto de un conseller que entonces era de su partido, se llama Historia, y en él la historia de España tiene menos rango que en Cataluña. Y la señora Rigau, que no es de su partido, que es de Convergència, ha dicho el otro día que nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes. Lo dijo, y no con ánimo de elogio. Pues sí, nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes y que se sientan tan orgullosos de ser españoles como de ser catalanes (Aplausos) y que tengan la capacidad de tener una vivencia equilibrada de esas dos identidades porque las dos les enriquecen y les fortalecen. (Rumores.-Aplausos.-El señor Campos Arteseros: ¡Tiempo!). Y en esa línea, señor diputado, vamos a continuar. (Aplausos).

Bueno, si habéis aguantado hasta aquí, sin duda será que os interesa el tema o que vuestra vida es realmente aburrida. En ambos casos os compadezco. Si hemos prestado atención a las palabras que se recogen en el anterior texto, podemos obtener algunas conclusiones:

1. El diputado Vallés acusa al ministro de querer volver a una educación franquista. Esta cuestión no guarda relación alguna con las intenciones del ministro. Franco murió hace más de 35 años, y por mucho que cierto sector político se aferre a ese pensamiento, la disciplina en la educación no es volver al Franquismo. Parte de España vive con un ideario confuso en el que cualquier cosa que suene a educación rígida, disciplinada, que valore el esfuerzo, es igual a Franquismo. Este argumento, a pesar de su propagación, carece de sentido y no merece la pena ni siquiera intentar desmontarlo. Dejémoslo así: es posible y compatible una educación democrática y a la vez disciplinada, reforzando la autoridad del docente y valorando el mérito y el esfuerzo. Punto. El resto, y menciones de Wert el “segregador” aparte, son tonterías que no debieran tener cabida en el hemiciclo.

2. Se vuelve a sacar el tema del ataque al catalán. Al respecto, simplemente apuntar que el ministro defiende el catalán, pero considera necesario defender el derecho de los padres a escolarizar a sus hijos en castellano. La cuestión podrá gustar o no, pero se trata simplemente de cumplir las sentencias del Tribunal Supremo y el Constitucional.

3. Finalmente, las palabras sobre la “españolización” no son propias del ministro. Aunque las hace suyas, eso sí. Se trata de palabras usadas por Rigau, de CIU, que según el ministro no se usaban con interés de elogio o admiración. Pues bien, el ministro, desde la opinión de que los contenidos educativos de cada Comunidad Autónoma son diferentes y no sólo no garantizan la unidad educativa sino que promueven la discordia entre territorios, hace suya la frase sobre la españolización.

Valorando finalmente esta última cuestión, he de manifestar mi asombro ante la reacción que en las redes sociales he encontrado sobre el término “españolizar”. Españolizar lo acepta la RAE como la acción de conferir carácter español a algo. No es raro hablar de que la musica alemana del siglo XVIII estaba “italianizada”, e incluso en España estuvimos en cierta época “afrancesados”. Españolizar no es incorrecto, y menos si el ministro añade textualmente que “nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes y que se sientan tan orgullosos de ser españoles como de ser catalanes (Aplausos) y que tengan la capacidad de tener una vivencia equilibrada de esas dos identidades porque las dos les enriquecen y les fortalecen“.

Esto es lo que quiso decir y lo que dijo el ministro (no siempre ambas cosas coinciden). Ahora cada cual que opine lo que quiera. Quien piense que pretender que los niños catalanes se sientan orgullosos de ser catalanes y españoles y disfruten de dicha doble y enriquecedora identidad es volver al Franquismo, pues que siga con dicho pensamiento. Pero no es ninguna tontería pretender que las competencias de educación sean del Estado central, como ocurre en países unitarios como Francia, sin perjuicio de la existencia de un contenido mínimo que aborde la temática regional. Esto es lo que proponía el ministro, y como digo, es una opinión válida, aunque haya quien no le agrade.

Me despido con un apunte sobre el origen de toda esta discusión: el problema derivado de la existencia de 17 sistemas educativos. El peligro de existir diferentes contenidos en los distintos territorios de España lo puso de manifiesto en 2007 una investigación de Manuel Romero, publicada en varias entregas del periódico EL MUNDO. Aquí dejo un enlace para los interesados. Por internet es fácil encontrar el contenido completo de toda la investigación. Incluso puedo permitirme el lujo de copiar un resumen que he encontrado, para que no tengáis que bucear mucho. Pero como siempre digo, mejor acudir a la fuente originaria y evitar que os “subrayen” lo que otros han dicho.

Y ello aunque la fuente originaria sea EL MUNDO… puf, lo que debe hacer uno para llegar a la verdad… ¡Remangarse los pantalones y bajar a las alcantarillas del periodismo a llenarse de lodo!

Aquí tenéis el resumen.

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8 pensamientos en “Españolizando por el mundo

  1. lulú

    La última frase la voy a enmarcar.

  2. La cagó Wert al usar un término (“españolizar”) lo bastante vago e impreciso como para poder ser usado en titulares de todos los pelajes conocidos y alguno aún por descubrir.

    Que no debería ser cagada, claramente, más aún cuándo definió lo que él entendía como españolizar EN LA MISMA FRASE, pero a día de hoy así nos va, todo lo que se salga del fragmentito de quince segundos que sale por la tele se pierde para siempre.

    Para una vez que el hombre no dice una salvajada con balcones a la calle…

    • Puede ser. Se exige prudencia y saber en qué ámbitos pueden ser usadas tus frases. Pero eso no quita responsabilidad a unos medios de comunicación que se dedican a cortar la realidad y a servirla a comensales que no se preguntan de dónde ha salido el corte que se comen gustosamente…

  3. diana

    Lo cierto es que no me había preocupado por el contexto de la frase pero tampoco la había usado como argumento para nada. En otras palabras, no le había dado la importancia que se le quiere dar.
    Me da la impresión que el resentimiento de algunos catalanes se está utilizando para sacar provecho de la crisis en vez de afrontarla, que sería responsabilizar a los culpables, cosa que como ya hemos visto no parece que tengan pensado hacer ni los unos ni los otros.
    Es verdad que algunos titulares no hacen más que contribuir a echarnos arena en los ojos, pero también es cierto que gracias al magnífico trabajo de otros periodistas e incluso políticos o empresarios – banqueros si me apuras…, nos enteramos de lo que realmente nos está ocurriendo.
    Para decirlo más claramente y con todos mis respetos por las preocupaciones de los diferentes nacionalistas, creo que la crisis actual no es una cuestión de una nacionalidad u otra, sino que estamos todos en el mismo barco y me muerdo los labios, porque entraría ya directamente en otras cuestiones, porque en cada sitio se nos cuenta una película diferente, pero ya no en Cataluña o alguna otra comunidad autónoma, sino varía mucho la versión alemana de la española, siendo del mismo signo político.

    • Siento que parezca que yo le he dado mucha importancia a las palabras, Diana. Realmente no la tiene. Pero sí me parecía importante criticar la velocidad con la que la gente se agarra a trozos de realidad servidos por la prensa para formar el puzzle completo de una realidad que queda “mediatizada”.
      Por otro lado, es cierto que ciertos periodistas, políticos y banqueros están denunciando atropellos y explicando cómo ocurren las cosas. Está claro que alabo dicha labor. Pero más que criticar a los medios, repito, lo que hago es criticar a la gente que los sigue como si fueran textos sagrados.
      Por último, imagino que si la versión de mi vecina difiere de la mía, la de Alemania y España son dos caras distintas de una misma moneda. Decir que son del mismo signo político no es decir nada, pues Rajoy se debe a España y Merkel a Alemania, y ambos, por encima de ello, a sus intereses privados y partidistas.
      Un abrazo y me alegro de tenerte de nuevo por aquí.

  4. Leon el Africano

    Hola amigo Harry. He tardado 1 hora y 15 minutos de reloj en leer toda la entrada, incluído enlaces. No es mucho ¿verdad?, sobre todo cuando la explicación de tal “título periodístico” nos debería hacer reflexionar como sociedad, pueblo, pais, nación, nacionalidad (¡ay constitución¡), territorio, etc. (no sé si hay más acepciones).
    En tanto leía la entrada y enlaces, me vino a la cabeza el mix ensayo-novela de Saramago “Ensayo sobre la ceguera”. ¡Jolín¡, ni a huevo que diría el capitalino.
    Una enfermedad desconocida que se contagia rapidamente y sobre la que no hay ni vacunación ni tratamiento, sintesis muy espartana de dicha magnífica obra y de plena actualidad.
    Pero ahondando en esta idea, la forcé y añadí y ¿por qué no sobre la sordera tambien?. Porque Harry además de ciegos están sordos los políticos, se oyen porque no padecen hipoacusia, pero no se escuchan (¡cuanta felicidad esconde esta accion verbal¡) Oir es la consecuencia de una cualidad de muchas especies animales de naturaleza físico-biológica, y por tanto pasiva, en tanto que escuchar es una cualidad que nace de la voluntad humana y con un objetivo: entender y para entendernos, debemos aplicar la inteligencia.
    No quiero con esto decir que las respuestas mutuas estuviesen carentes de escucha con una estrategia clara, no ni mucho menos. Podría ser peor: buscar un interés oportunista en el que el propio interes individual esté por encima del colectivo.
    Este hecho, que lo creo firmemente en nuestros políticos, quienes huyen de aquella visión que Cicerón, ya en el siglo II a. de Xto. establecía en la misión de un político ( y le costó cara), es cuando menos corrupta a nivel ético. La corrupción no ha de ser exclusivamente material, antes anida en nuestra cabeza, en nuestras ideas, en nuestro argumentario ó comportamiento.
    Por esto que ha de ser combatida estratégicamente. ¿Cómo? pues buscando soluciones. La belleza de nuestra lengua y su amplitud semanticanos da una orientación. Si buscamos un antónimo para la palabra corrupción, nos aparece regeneracionismo. Si seguimos indagando en parte de nuestra historia moderna, algo lejana, nos aparecen restauración y regeneración, esa parte de nuestra historia, a caballo entre el último tercio del XIX y primer tercio del XX. Todo ese movimiento fué para combatir la corrupción de un país atribulado por su mal encaje en su contexto histórico, social y europeo, y tuvo como base las ideas.
    Creo que es la hora de regenerarnos y aprender de los errores de aquellos que hace 100 años las aplicaron para no cometer los mismos errores.
    Mis más cordiales saludos amigo Harry, siempre es un placer que me permitas lanzar mi visión de las cosas en tu blog y compartirlas con personas, seguro, más inteligentes que yo.

    • Me pillas de nuevo, León el Africano, dispuesto a escribir otra entrada, así que mi respuesta a tu comentario será breve. Vaya por delante que la mencionada brevedad no va en demérito de la calidad de tu comentario, sino en relación a mi falta de tiempo.
      Me quedo, para enmarcar, con tu frase: “La corrupción no ha de ser exclusivamente material, antes anida en nuestra cabeza, en nuestras ideas, en nuestro argumentario o comportamiento”.
      MAGNÍFICO.
      Creo, como apuntas, que las respuestas mutuas de estos y otros políticos no están carentes de “escucha”, están llenas de intención de no escuchar, un interés oportunista por provocar el error en el contrario, la búsqueda torticera de discusiones y sofismas que oculten lo penoso de la situación actual.
      Mencionar a Cánovas y Sagasta suena a chiste, querido Hasan bin Muhammed (permite que no cristianice tu nombre), pues Rajoy y Rubalcaba han despreciado muchas de las ideas de la restauración y se han quedado con la alternancia y el pucherazo como única herramienta de cambio.
      Un abrazo desde esta Tribuna donde tienen cabida los que sean más inteligentes que nosotros, faltaría más…

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